Los Bosques y las Praderas;
El alto rango de los árboles, bosques y plantas desde la
perspectiva religiosa
Dios Todopoderoso determinó el destino del hombre en tal manera para que
se desarrollase y desenvolviese en las faldas de la naturaleza, y en forma
completa dependiese y necesitase de ésta.
Por otra parte Creó recíprocamente a la naturaleza para que estuviese a
disposición del ser humano. Sacie las necesidades del hombre y traiga para
él la tranquilidad, placer y felicidad como un regalo.
La delicadeza y frescura de la flor que transmite felicidad, el dulce canto del
ruiseñor, la dureza de la piedra, la suavidad y debilidad de la tierra, la altura
y firmeza del porte de la montaña, la claridad y fluidez del agua, y…, todos
éstos son favores de Dios que se encuentran para servir al ser humano y
preparan el terreno para su vida y subsistencia.
Mientras tanto algunas partes del cuerpo del esplendor de la naturaleza, tal
y como el árbol, el bosque y la pradera, juegan un papel más directo e
importante dentro de la vida humana.
El oxígeno, es la necesidad más vital en la vida del ser humano y otras
creaciones existentes. Dios Sabio ajustó en tal forma el acto de respiración en
las plantas para que absorbiesen el anhídrido carbónico existente en la
atmósfera y expeliesen oxígeno; por ello en cualquier medida que se
incremente la expansión de los bosques y prados, es como si luchásemos
más fuerte en contra de la contaminación ambiental.
Cortar los árboles y arrasar con los bosques, convertir los huertos y
plantaciones en fábricas industriales, y en conclusión transgredir las
fronteras de la naturaleza tuvo malos resultados y provocó numerosos y
serios daños en la estructura del medio ambiente. En estos momentos el
aumento exagerado de la contaminación ambiental en el mundo ha
provocado el aumento de enfermedades y muertes en el mundo, acto
sorprendente y que recomienda precaución.
Uno de los recursos valiosos de la corteza vegetal que cubre el globo
terrestre, es la protección de la tierra. Si se destruye esta cubierta vegetal el

agua de las lluvias poco a poco arrastraría la tierra y sedimentarían sus
capas fértiles en los mares o detrás de los diques, y una gran parte de las
tierras de cultivo se convertirían en un desierto seco y pobre. Además la
corteza vegetal provoca que las gotas de lluvia choquen lentamente con la
superficie de la tierra; y como consecuencia, el derrame en forma lenta de las
gotas, poco a poco se une con los recursos que se encuentran bajo la tierra
que obstaculiza la “abrasión de la tierra a través del agua”.
Si en las regiones secas y desérticas se destruyese esa corteza vegetal, o se
encontrase dispersada, los impetuosos vientos provocarían fuertes
tormentas de arena en todo el desierto. El crecimiento de los vegetales y
árboles, con sus raíces, ramas y hojas previenen la abrasión de la tierra a
través de los vientos, y mantiene la arena suelta en un lugar.
Las plantas, además de ser uno los recursos directos que garantizan el
alimento, vestido y medicina para la humanidad, son el único recurso
alimenticio de los animales vegetarianos, los cuales responden también a
una gran parte de las necesidades alimenticias y vestimenta de los seres
humanos.
Hoy día para toda persona es evidente la importancia de los bosques en la
difusión de las diferentes industrias de la madera, la provisión de energía
que necesita la humanidad y utilización de la madera en las construcciones.
Por ello el cuidado, la salud, el crecimiento y expansión de las faldas de los
bosques y praderas ha sido considerada una de las obligaciones islámicas y
sociales de los musulmanes, y debemos saber que explicar a la gente y a los
encargados correspondientes los fundamentos islámicos de éstos, jugará un
papel fundamental en la realización de esta responsabilidad. Por ello es
necesario que aquellos para quienes la sociedad es importante y están
interesados en la protección del medio ambiente y los recursos naturales, no
olviden los efectos sorprendentes que tienen los esfuerzos culturales y
religiosos en el aspecto de mantener saludable el medio ambiente y proteger
los recursos naturales, y tomen a la ligera el evidenciar el aspecto religioso a
este respecto.
Así también es necesario realizar investigaciones relacionadas con los
bosques y praderas; ya que según el censo realizado, el hombre del siglo XX
se esforzó torpemente a destruir la naturaleza en forma general y a arrasar
los bosques en forma especial.

Hoy día cortan los árboles en forma excedente y sin tener ningún programa.
Según información adquirida, únicamente en 1987 fueron destruidas
aproximadamente 8 millones de hectáreas de la selva del Amazonas en
Brasil. Cada año son destruidos 11.3 millones de hectáreas de bosques de
regiones cálidas; o sea cada año es destruida una región mayor a la
superficie que ocupa el país de Austria.
Basándonos en algunos censos el mundo pierde cada minuto alrededor de
100 hectáreas de sus bosques, y si esta situación continúa, para principios del
próximo siglo (o sea el siglo XXII) no habrá señales de florestas.
Por desgracia Irán es uno de los países más pobres desde la perspectiva de
recursos forestales. La situación atmosférica de Irán es de tal forma que a
excepción del norte del país y en las cercanías de los montes de Zagros no
pueden encontrarse densos bosques en ninguna otra región.
Según lo estimado por los especialistas, Irán aproximadamente cuenta con
12 millones de hectáreas forestales que cubren el 7% de la tierra de este país,
y cerca de 90 millones de hectáreas de praderas que 2.5 millones de personas
las utilizan como alimento para sus ganados ocupando el 55% de la tierra de
este país.
Por desgracia es un desastre la forma en que han arrasado con los bosques y
praderas en este país. Basándonos en algunos censos cada año son
destruidas 90 mil hectáreas de los bosques y 100 mil hectáreas de las
praderas de Irán. [1]
Poniendo atención en lo ya mencionado y tomando en cuenta esta delicada
situación, comprendemos que las investigaciones y artículos a este respecto
son sumamente necesarios y prudentes, ya que la publicación de este tipo de
cuestiones prepara en forma general los terrenos para la cultura de la
protección de los bosques y demás recursos naturales, y como resultado
atrae a la gente para contar con su presencia en forma juiciosa. Y tal y como
el gran líder de la revolución islámica Ayatul.lah Jameneí dijo respecto al
único camino para proteger los recursos naturales es que: “La cultura de los
recursos naturales se convierta en un conocimiento general”.
En esta serie de artículos nos esforzamos al máximo para dar a conocer el
punto de vista islámico respecto a los valores de los bosques y praderas, e

investigaremos y analizaremos las aleyas coránicas y palabras de los
Inmaculados Imames (P).
La importancia de los bosques y praderas en el Islam.
Desde el punto de vista del Islam, los árboles, plantarlos e irrigarlos, así
como el cultivo de plantas y flores ocupan un lugar e importancia especial, y
en decenas de aleyas y narraciones se discuten las diferentes perspectivas de
este asunto.
El Sagrado Corán recuerda a los árboles y plantas, en ocasiones bajo el
nombre de “mata'” (disfrute) de la vida del ser humano (80:32), y en otras
como “ma’ishat” (subsistencia) (15:20), o sea un medio para asegurar las
necesidades de la humanidad, aceptándolos con respeto y colocándolos en
una jerarquía especial (31:10).
Dios Todopoderoso en las siguientes aleyas dice:
“¡Que mire el hombre su alimento! Nosotros hemos derramado el agua en
abundancia: luego, hendido la tierra profundamente y hecho crecer en ella
grano, vides, hortalizas, olivos, palmeras, frondosos jardines, frutas,
pastos, para disfrute vuestro y de vuestros rebaños”. (80:24 a 32)
De estas aleyas pueden deducirse numerosos puntos, nosotros únicamente
mencionaremos aquello que tiene una relación muy cercana con el grado
especial que ocupa el árbol en la vida del ser humano:
1. La aleya “¡Que mire el hombre su alimento!” adicionada a las que le siguen
guía al ser humano a este punto, que las plantas, los prados, los árboles y
bosques son los recursos más importantes para asegurar los alimentos de los
seres humanos, así como uno de los grandes favores de Dios; por ello
debemos conocer sus valores y esforzarnos en su cuidado y desarrollo.
2. En todas las partes y elementos del magnificente cuerpo de la naturaleza,
gobierna un orden especial. Este significado podemos entenderlo de la aleya
“Nosotros hemos derramado el agua en abundancia…” que señala la
armonía y relación ordenada del agua, la tierra, las plantas y otros.
Observen: “La lluvia deberá caer del cielo. Las semillas deberán romper la
tierra y salir del corazón de ésta. Las plantas deberán crecer. Los árboles dar
fruto. Deberán aparecer los bosques y praderas para que los animales se

alimenten de éstos, y como consecuencia de las actividades armoniosas y
asombrosas de todos estos elementos naturales son preparados los alimentos
de los seres humanos”.
3. El primer resultado de la unión del agua y la tierra, son el crecimiento de
los cereales tales como el trigo y la cebada que proveen y aseguran una gran
parte de los alimentos del ser humano y de los animales. En otras aleyas
también se han mencionado directamente este tipo de plantas.[2]
Por lo general desde el punto de vista del Sagrado Corán las plantas son un
favor divino y cuentan con un valor especial. Han sido transmitidas
numerosas narraciones del Profeta del Islam (BP) y de los Inmaculados
Imames (P) a este respecto.[3]
4. Aunque todas las plantas y frutas en un modo son beneficiosas para el ser
humano, no obstante, algunas de éstas juegan un papel más importante y
más directo en su vida. En estas aleyas “vides, hortalizas, olivos,
palmeras…”; las uvas, las diferentes verduras, aceitunas y dátiles se
encuentran en el grupo de estas frutas.
5. Un grupo de exegetas la aleya “frondosos jardines” la han interpretado
como jardines que tienen árboles con gruesos troncos y tupidos. Otro grupo
ha dicho: significa el jardín cercado.
Pero parece ser que esta generosa aleya tiene en sí un significado más
completo y amplio; ya que hadiqah en la lengua árabe significa jardín y
huerto, o un pedazo de tierra que por contar con agua tiene muchos árboles
espesos y frondosos. Por lo tanto la existencia de un muro alrededor del
jardín no es parte del significado de hadiqah. Tal y como no es necesario que
consideremos sus árboles como especiales o frutales.
Suponiendo que hadiqah signifique huerto o jardín cercado, o que tenga
árboles especiales; en esta honorable aleya contamos con un testigo que
hadiqah no significa los jardines comunes de hoy día, y este testigo es el
vocablo “qulban”. Esta palabra significa gruesos troncos, ramas entretejidas
y tupidas.[4] Y nos guía hacia este asunto que: el propósito de Dios
Todopoderoso al mencionar los huertos y jardines en esta honorable aleya se
refiere a un grupo de árboles de gruesos troncos, altos, llenos de hojas y
ramas entretejidas, que hoy día un conjunto de árboles con estas condiciones
es llamado bosque.

6. Otro de los recursos importantes alimenticios de los seres humanos y
animales, son las frutas y pastizales. Dios Todopoderoso a continuación de
la aleya dice: “…frutas, pastos…”.
El vocablo abb en la terminología árabe significa pastizal, plantío o plantas
silvestres que hoy día es llamado pradera y es considerada una capa vegetal
de la tierra.
Han narrado de ‘Ali (P) el Amir de los Creyentes, que este generoso explicó
de la siguiente forma este vocablo: “El vocablo abb significa tierra llena de
plantas y pastizal, y la honorable aleya “…frutas, pastos…” son algunos de
los favores de Dios Sublime otorgados al ser humano y a los cuadrúpedos;
Dios a través de lo que creó alimenta
al ser humano y a sus animales; de tal forma que la continuación de la vida y
subsistencia es imposible sin éstos”.
7. Al final de este grupo de aleyas el Sagrado Corán hace una explicación
especial, exacta y completa respecto a las plantas y árboles; y esta es el
vocablo matá’ (disfrute), dice: “para disfrute vuestro y de vuestros rebaños”,
o sea las plantas, los árboles, los bosques y prados son un medio de disfrute
para los seres humanos. Matá’, significa un medio para disfrute, y se le llama
a cualquier cosa que el ser humano se favorece de esta para mejorar su vida
y sobre vivir.
El gran sabio shiíta en exégesis del Corán, Shaij Tusi, escribe a este respecto:
“En la lengua árabe matá’ le llaman a todo aquello que se puede comer, ver, oler,
saborear, palpar y… que sea placentero…”.[5]
Así es, los árboles nos dan los más deliciosos frutos, la perspectiva de sus
bellas ramas y hojas acarician el alma del ser humano otorgándole
tranquilidad. Y por la frescura y delicadeza que tienen, resulta delicioso y
proporciona alegría vivir cerca de éstos…, y todos estos puntos se
encuentran reunidos dentro de esta explicación elocuente y bella.
Además desde el punto de vista de esta honorable aleya, las plantas y
árboles, son también los medios de disfrute de los animales, y la vida de los
animales dependen de éstas.

El Imam As-Sadiq (P) tiene una delicada explicación a este respecto. Este
generoso dice a uno de sus discípulos:
“¡Oh, Mufaddal! Reflexiona en las plantas y su diversidad, así como en sus
diferentes beneficios. Observa como Dios Todopoderoso creó las frutas para la
alimentación del ser humano, y el pasto como sustento de los animales, la leña para
encender el fuego, la madera para diferentes comercios (industriales), y la corteza,
hojas, tronco y raíces de los árboles para diferentes beneficios. Si estos frutos que
endulzan nuestros paladares y nos deleitamos con sus diferentes sabores,
hubiesen salido colocados sobre la tierra sin tener árbol, hojas ni raíces, habría
causado en nuestras vidas un gran daño y numerosas pérdidas; ya que perderíamos
los beneficios de la madera, leña, ramas y demás, y estos beneficios son muchos,
ocupan una jerarquía útil y alto grado dentro de nuestras vidas”.[6]
Dios Todopoderoso en algunas aleyas considera a la tierra como un cuerpo
muerto y sin vida que las plantas y árboles expelen vida y existencia en ésta:
“Tienen un signo en la tierra muerta, que hemos hecho revivir y de la que
hemos sacado el grano que les alimenta. Hemos plantado en ella palmerales
y viñedos, hemos hecho brotar de ella manantiales”. (36:33 y 34)
‘Ali (P), el Amir de los Creyentes, en el Nahyul-Balagah, considera a las
plantas como el agente que da vida a la tierra, y ornato y atavío de ésta:
“…Pequeñas extensiones de nubes desperdigadas se reunieron juntas en espesas
nubes cargadas de agua que se extendían sobre grandes áreas. Fueron movidas por el
viento, y el trueno y el relámpago jugaban en su interior. Se les ordenó entonces que
avanzaran sobre las tierras a las que estaban destinadas a regar. Llevadas en las alas
de viento, estas nubes se desplazaron de lugar en lugar, regando, inundando y
fertilizando altiplanicies y valles. Regadas de este modo, estas tierras se volvieron
fértiles. ¡Qué hermosas se veían con bonitas flores, verdes campos y árboles frutales,
que proveían alimento al hombre y a la bestia!…”.[7]
De lo dicho hasta aquí concluimos que:
Las frutas, hierbas, plantas, árboles, bosques y praderas desde el punto de
vista de las aleyas coránicas y narraciones poseen una gran importancia y

ocupan un alto grado en la vida y subsistencia del ser humano, ya que son la
fuente que proporciona el alimento a la humanidad, son un medio de
disfrute y para vivir de los seres humanos, y al igual que las almas dan vida
a este globo terrestre embelleciéndolo y adornándolo.
Para finalizar mencionamos unas palabras del Imam As-Sadiq (P) que dijo:
“Las plantas otorgan numerosos beneficios para los seres humanos, y ante
ellos cuentan con numerosos valores y elevadas jerarquías; además de que
los aspectos de las verdes y alegres plantas son tan bellos y placenteros que
no pueden igualárseles ningún otro placer o deleite”.[8]
Escrito: por Dr. Saîîed ‘Ali Husaini

www.islamoriente.com
_________________________________________________________________________________________________
1) Esto sucede mientras que cada hectárea de bosque puede producir 2.5 toneladas de
oxigeno y almacenar 200 – 500 metros cúbicos de agua, así como sedimentar 70 toneladas
de polvo.
2) Sagrado Corán 6:99 “Y Él es quien ha hecho bajar agua del cielo. Mediante ella hemos
sacado toda clase de plantas y follaje, del que sacamos granos arracimados…”.
3) KanzulA’mal, ‘Ali Al Mutaqi Al Hindi, t. XII, p. 341, Beirut, Fundación Al Risalat.
4) Nasr Tuba, Al.lamahShi’rani, p. 324, segunda edición 1398. librería Islamiah Teherán;
MufarradatRaqib, vocablo qulb.
5) Al TibbianfiTafsir Al Quran, Muhammad Ibn Hasan Al Tusi, t.X, p.376.
6) TauhidMufaddal, traduc. Maylisi, respecto a las plantas; Wasa’ilashShi’ah, t.XIII, p. 59.
7) NahyulBalaqah, sermón 91 (77 a 79).
8) TauhidMufaddal, traduc. Maylisi, respecto a las plantas.


more post like this